Castillos de Arena
Es la relación imaginaria entre el ego y el espíritu. Ambos habitan en la mente humana. Con frecuencia, el ego eclipsa al espíritu y permanece ajeno al hecho de que su existencia está destinada a cambiar bajo la ley de la impermanencia, que nos rige a todos y a todo en el universo.
Las pequeñas cajas o casas son una representación del ego. En ocasiones albergan a un habitante misterioso, en otras, permanecen cerradas, resguardadas por delicadas estructuras protectoras que impiden tanto la entrada como la salida de ese habitante, manteniendo, también, la ilusión de protección ante las transformaciones a las que ese ego está expuesto en todo momento.
Para esta serie, tome como referencia visual y estética la arquitectura de mi territorio, las formas de las casas, puertas, ventanas y de las estructuras protectoras, son parte del cotidiano de la ciudad de Mérida, Yucatán.


















